· San Carlos de Bariloche
La quintaesencia de la Patagonia
Desde Bariloche, donde la montaña marca el pulso de la vida cotidiana y la naturaleza impone su propio ritmo, Konna Destilería nace como una segunda oportunidad. No como un regreso nostálgico, sino como una evolución. Es la continuación lógica y más serena de una historia que empezó con cerveza y hoy se expresa en destilados que buscan capturar el espíritu del sur.

COMPARTIR / SHARE 

Ángel Perticará es mitad santafesino, mitad barilochense y creció entre dos culturas donde la cerveza ocupa un lugar central. Como sus padres, estudió Derecho, se recibió, pero dejó todo para irse a Bariloche y fundar Cervecería Konna. En la pandemia se asoció para dar el salto y convertirse en una marca nacional, pero la sociedad no funcionó. “Como esas destilerías centenarias que cerraron durante la Segunda Guerra y resurgieron décadas después, sabía que iba a volver, aunque no sabía cómo”, reconoce Ángel. La clave estuvo en hacerlo distinto. Así nació Konna Destilería, un proyecto junto a tres amigos de la infancia con los que compartía su pasión por el waterpolo. “Me quiero jubilar haciendo esto, divertirme y que sea rentable”, resume.

La destilería avanza despacio, con paciencia, una palabra que Ángel repite como un mantra. En esta etapa lo acompaña Carolina Hoyos, enóloga y master distiller. Nacida en General Roca y formada en Mendoza, Carolina encontró en el mundo de la destilería un territorio a explorar. Se capacitó en el exterior, desarrolló portfolios completos y hoy trabaja como asesora independiente. “Para sumarme a Konna el ABC fue la calidad humana, la proyección a largo plazo y la identidad patagónica”, asegura. 

El gin fue el primer lanzamiento. Tiene lúpulo -un guiño directo al pasado cervecero-, enebro y otros botánicos pensados para que el bosque se sienta en la botella. “Domar el lúpulo no fue fácil por sus aceites esenciales, hasta que logramos la dosis y la temperatura justa”, cuenta Perticará.

En el detrás de escena también aparece Pablo Bacchetta, ingeniero químico y amigo de Ángel desde el secundario. Su aporte se centra en el control de procesos productivos. “Nos gusta que las bebidas tengan un toque regional. Muchos usan el sello Patagonia, pero no producen acá”, afirma.

Después del gin llegarán el vermouth y el fernet. Este último tiene cuarenta y tres botánicos, la mayoría de la Patagonia. La receta se inspira en una infusión casera que hacía su abuela. El vermouth, por su parte, tiene un toque herbal y cítrico, bien balanceado con el vino. Y en el horizonte aparece el whisky, el desarrollo más ambicioso. “Es un proyecto a largo plazo -advierte Carolina-. Estamos en plena búsqueda del blend de cereales y de las barricas”. “No busca competir con grandes etiquetas, sino expresar un territorio con carácter propio”, aclara Ángel.

La destilería es un pequeño museo personal: su primera pala cervecera y objetos de sus abuelos. En las paredes, dos retratos de Konna -la perra que lo acompañó durante una década y dio nombre a la cervecería y a la destilería- vigilan los equipos. “Su pérdida me enseñó que todo se acaba”, dice, y esa lección se traduce en una vida más lenta y presente, especialmente junto a su hija.

Konna Destilería es un nuevo ciclo que espera y confía que, cuando las cosas se hacen con sentido, el tiempo siempre juega a favor.

Datos de contacto

Del Torrente 1216, Bariloche, Argentina.
+54 9 294 4686214

Estamos siempre disponibles:

Estamos siempre disponibles:

SUSCRIPCIÓN NEWSLETTER