Último semana para inscribirse en la Escuela de Danza Teatro del Lago

COMPARTIR / SHARE 

[vc_row][vc_column][vc_empty_space height=”10px”][vc_column_text]La próxima semana se cierran las inscripciones para ser parte de la Escuela de Danza Teatro del Lago. Creada en 2013, imparte cursos de ballet clásico y danza contemporánea para niños, jóvenes y adultos y cuenta con un destacado cuerpo de docentes integrado por los bailarines profesionales, Macarena Montecino, Eva Aranda, Alvaro Facuse, Esteban Ortiz y el pianista Maximiliano Ossandón. Con una infraestructura de primer nivel, es la única escuela de danza del sur de Chile respaldada por la Royal Academy of Dance (RAD) y sus alumnos pueden certificarse cada año el método RAD.

“Los invitamos a integrarse a nuestra Escuela de Danza donde recibirán una formación de excelencia, al alero de un teatro internacional y tendrán la oportunidad única de ser activos participantes de nuestra programación artística. El año pasado nuestros alumnos realizaron el ballet “Cascanueces”. Este año prepararemos con ellos Coppélia”, señala Macarena Montecino, directora de la Escuela de Danza Teatro del Lago.

Más información e inscripciones en www.teatrodellago.cl/EscueladeDanza

TEATRO DEL LAGO – FRUTILLAR
Av. Philippi 1000, Frutillar, Chile
Tel. (56-65) 2422 900
info@teatrodellago.cl

Crédito fotografía: Mariajose Catalán[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Estamos siempre disponibles:

Estamos siempre disponibles:

SUSCRIPCIÓN NEWSLETTER

Ultimas notas

Patagonia argentina
Con las primeras nevadas de la temporada, la bodega llevó a cabo un encuentro íntimo y cuidadosamente curado en el renovado Refugio Berghof, un enclave histórico del Cerro Otto, en el corazón de la Patagonia argentina.
Patagonia argentina
El sábado 24 de mayo se celebró en Bariloche la presentación oficial de Finca La Tábana, un proyecto vitivinícola y enoturístico nacido en Tolombón, en el corazón de los Valles Calchaquíes, y que hoy echa raíces en la Patagonia.
Patagonia argentina
Cuatro domos en altura proponen una pausa para mirar la inmensidad desde adentro, suspendidos entre el vértigo y la contemplación, entre la estepa y la montaña.